Me escribí tu nombre en el dorso de mis manos, me dormí sobre él y desperté con él hacia atrás en mi cara.Leyéndolo delante del espejo hacia mi corazón; Presagios crepusculares en mi vida; entonces oí tu nombre, oí a la radio cantando tu nombre.
Pequeña, debería llamarte y decir: Nena¿ todavía sientes lo mismo?
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