sábado, 12 de febrero de 2011

Me escribí tu nombre en el dorso de mis manos, me dormí sobre él y desperté con él hacia atrás en mi cara.
Leyéndolo delante del espejo hacia mi corazón; Presagios crepusculares en mi vida; entonces oí tu nombre, oí a la radio cantando tu nombre.
Pequeña, debería llamarte y decir: Nena¿ todavía sientes lo mismo?

No hay comentarios:

Publicar un comentario